Risotto a la carbonara con guanciale crujiente, yema y pecorino
la técnica del risotto con el alma de la carbonara romana: sin nata ni cebolla, mantecado con yema y queso
- ⏱ 35 min
- 🍽️ 2 raciones
- 🍝 Pasta y arroces
- 🍕 Cocina italiana
- Dificultad: media
- 🍳 cazuela, bol
Sin verduras Poco especiada
No apta para: Lactosa y lácteos, Huevo, Sulfitos (según sus ingredientes; revisa siempre las etiquetas).
Ingredientes (2 raciones)
- 160 g arroz carnaroli · o arborio
- 80 g guanciale · o panceta curada en una pieza
- 3 ud yema de huevo
- 50 g pecorino romano
- 900 ml caldo de pollo
- 50 ml vino blanco
- 1 cdta pimienta negra · recién molida
- sal (al gusto)
Preparación
- Calienta el caldo y mantenlo al fuego mínimo. Quita la corteza al guanciale y córtalo en tiras de 1 cm de grosor.
- Pon el guanciale en una cazuela ancha en frío y caliéntalo a fuego medio 6-8 minutos, removiendo, hasta que la grasa se funda y las tiras estén doradas y crujientes. Sácalas con una espumadera y deja en la cazuela unas 2 cucharadas de grasa (retira el exceso).
- Tuesta la mitad de la pimienta en la grasa 20 segundos, añade el arroz y nacáralo 2 minutos a fuego medio, hasta que los granos brillen. Moja con el vino y deja que se evapore.
- Añade el caldo caliente cazo a cazo, removiendo con frecuencia y esperando a que se absorba antes de echar el siguiente, durante 16-17 minutos, hasta que el grano esté al dente. Prueba antes de salar: el guanciale y el pecorino ya aportan sal.
- Mientras, ralla el pecorino y bate en un bol las yemas con 40 g, el resto de la pimienta y 2 cda de caldo templado hasta obtener una crema espesa.
- Retira la cazuela del fuego, espera 1 minuto a que deje de borbotear y añade la crema de yemas removiendo con energía durante 1 minuto: el calor residual la espesará sin cuajarla. Debe quedar cremoso y fluido; si espesa demasiado, añade un chorrito de caldo.
- Incorpora la mitad del guanciale y sirve enseguida con el resto por encima y el pecorino restante.
Por ración
765 kcal25 g proteína66 g hidratos43 g grasa
Calculado a partir de los ingredientes y su preparación, para una ración estándar (un adulto de unas 2.100 kcal al día). En el menú semanal de HolaFresco las cantidades se ajustan a lo que necesita cada persona.